
El peligro de las bacterias alimentarias en verano
Las bacterias alimentarias son las culpables de gran parte de enfermedades que se originan por comer alimentos en mal estado o contaminados. Este riesgo se agrava especialmente con la llegada del calor. Las altas temperaturas colaboran en la proliferaciÃģn de microorganismos en los alimentos que pueden traernos consecuencias muy negativas. En este sentido, la OMS, con motivo del DÃa Mundial de la Salud el pasado 7 de abril, tratÃģ de concienciar acerca de la importancia de mantener una higiene correcta y adecuada en todas las fases que forman parte de la cadena alimentaria.
Bacterias: tipos y riesgos
Las bacterias son un tipo de microorganismo procariota, es decir, que no tienen nÚcleo celular y que presentan diferentes formas y tamaÃąos. Este tipo de microorganismo se adapta fÃĄcilmente a cualquier tipo de hÃĄbitat, siendo capaz de sobrevivir a las circunstancias y a las condiciones mÃĄs hostiles. La mayorÃa de las bacterias prefieren vivir en medios templados, hÚmedos y que no sean demasiado ÃĄcidos ni salados. Pero algunas sobreviven en todo tipo de espacios.
AsÃ, unas necesitan oxÃgeno (aerobias) y se desarrollan en la superficie de los alimentos. Otras prefieren ambientes sin oxÃgeno (anaerobias) y por eso se desarrollan en el interior de envases. Pero tambiÃĐn las hay que varÃan sus necesidades en funciÃģn del entorno (con o sin oxÃgeno).
Dentro de las bacterias alimentarias, podemos encontrar diferentes tipos. Algunas de ellas son inofensivas e incluso beneficiosas para nuestra salud. Son capaces de modificar y transformar las propiedades organolÃĐpticas de los alimentos. El yogur o el queso, por ejemplo, se obtienen gracias a la acciÃģn de bacterias alimentarias beneficiosas. Ãstas, por tanto, viven en nuestro organismo y ayudan a protegerlo.
Por otra parte existen bacterias perjudiciales para el ser humano, que a travÃĐs de reacciones fÃsico-quÃmicas causan la putrefacciÃģn de los alimentos y limitan su vida Útil.
Las bacterias patÃģgenas, por su parte, son imperceptibles y no ocasionan alteraciones en el alimento, por lo que son las mÃĄs difÃciles de detectar. No obstante, son las mÃĄs nocivas ya que generan toxinas que pueden suponer un riesgo para nuestra salud.
Las bacterias alimentarias mÃĄs comunes
En cualquier caso, las bacterias mÃĄs comunes en los alimentos son las siguientes:
- Salmonella: esta bacteria prolifera en los huevos crudos y en todas las elaboraciones en las que se consume este producto, aunque tambiÃĐn puede aparecer en aves crudas o poco cocinadas, o en alimentos elaborados que se dejan a temperatura ambiente durante muchas horas. En el agua, la salmonella normalmente se transmite a travÃĐs de la contaminaciÃģn fecal de las descargas de aguas residuales, o aguas que hayan estado en contacto con ganado y animales salvajes.
- Eschericchia coli: esta bacteria se encuentra en la carne de vacuno cruda o poco cocinada, asà como en productos crudos o leche fresca. TambiÃĐn puede estar presente en el agua contaminada o no potabilizada.
- Listeria monocytogenes: esta se encuentra en los alimentos refrigerados (a diferencia de muchas otras bacterias, ÃĐsta puede sobrevivir y multiplicarse a las bajas temperaturas) o listos para consumir a base de carne de vacuno, de ave o en el pescado. TambiÃĐn puede estar presente en la leche cruda, productos ahumados, conservas o quesos blandos, y por supuesto, en el agua.
- Campylobacter: este tipo de bacteria suele encontrarse en la carne de pollo cruda o poco cocinada, asà como en la leche sin pasteurizar o en el agua contaminada o no potabilizada.
- Staphylococcus aereus: esta bacteria suele estar presente en preparaciones como la crema pastelera, los lÃĄcteos, los alimentos ricos en proteÃnas como jamÃģn cocido o carne de ave y, cÃģmo no, tambiÃĐn en el agua no purificada.
ÂŋCÃģmo proliferan las bacterias alimentarias en verano?
Cuando se acerca el verano y las altas temperaturas, las bacterias proliferan y se multiplican. Los alimentos pueden contaminarse tanto a travÃĐs de la manipulaciÃģn manual, como por la manipulaciÃģn instrumental en la industria alimentaria o en el sector hostelero.
Por norma general, las bacterias se reproducen a temperaturas prÃģximas a los 37 grados, por lo quecuando los alimentos alcanzan estas temperaturas son susceptibles de sufrir la proliferaciÃģn de estas bacterias alimentarias. No obstante, el riesgo crece con una incorrecta manipulaciÃģn industrial de los alimentos. En este sentido, no seguir adecuadamente las normas de higiene acarrea riesgos desmedidos. Estas normas son evidentes aunque en ocasiones se pasan por alto poniendo en riesgo nuestra salud. Algunas de ellas serÃan utilizar siempre tablas limpias para manipular diferentes grupos de alimentos o cocinar siempre con las manos bien lavadas, entre otras.
Consejos para evitar la proliferaciÃģn de las bacterias alimentarias

Con las altas temperaturas del verano es fundamental incrementar ciertas medidas relativas a la conservaciÃģn y al cocinado de la comida para evitar el riesgo de sufrir una intoxicaciÃģn alimentaria.
- Extremar las medidas de higiene: limpiar bien las manos y los utensilios que se utilicen para manipular o cocinar los alimentos, especialmente antes y despuÃĐs del contacto con carne cruda, en la que se deberÃĄ utilizar agua caliente y jabÃģn antes de continuar con el cocinado.
- No mezclar alimentos crudos y cocinados para evitar la contaminaciÃģn cruzada.
- Tener precauciÃģn al ingerir ciertos alimentos crudos: durante el cocinado, las altas temperaturas matan la mayor parte de las bacterias patÃģgenas, por lo que es mÃĄs conveniente optar por las elaboraciones cocinadas. Esto se aplica a todo tipo de alimentos, incluidas las verduras que no hayan sido adecuadamente lavadas.
- Beber agua potable de calidad. Evitar beber agua de pozos y fuentes, o cualquier agua que no tengamos certeza de su calidad y procedencia.
- Lavar adecuadamente las verduras y las frutas con agua potable. Y en caso de no disponer de agua de calidad, se recomienda pelar la fruta antes de comerla.
- Conservar los alimentos adecuadamente refrigerados hasta que se vayan a consumir.
- Si sus manos presentan heridas o llagas, utilizar guantes en el cocinado.
- Prestar atenciÃģn a los alimentos en conserva, especialmente si es casera. Observe la presencia de cualquier lÃquido lechoso alrededor de las verduras (el envase debe ser transparente), frascos agrietados, tapas sueltas y latas o tapas hinchadas. En estos casos, tire el producto ya que su consumo puede ser muy peligroso para la salud.


